lunes, 11 de junio de 2012

Una nueva historia, una historia de amor.

28 de junio,sol, playa y arena.
El ruido de las olas chocando contra las rocas golpea en mi cabeza.
Me falta algo, me falta mi música.
Saco el móvil, los auriculares y me tumbo para disfrutar, para saborear el mar.
Y de repente algo me golpea la cabeza, y me duele.
-¿Estás bien?-oigo por encima de mi cabeza-¿Eres idiota?, claro que no estoy bien.
-Perdona, no era mi intención, asido sin querer, déjame ver el golpe.
-Está bien. -No tienes gran cosa, como mucho un golpe.
-Gracias eh, ya estoy mucho mejor-le digo en tono sarcástico.
-Espera aquí, voy a buscarte algo de beber, te he tirado la bebida sin querer.
-Encima serás un idiota con puntería.
-Perdona, no era mi intención, tampoco hace falta que seas así conmigo.
-Perdona, tienes razón no ha sido culpa tuya.-Todo esto es muy raro, es como si el destino nos hubiera destinado a conocernos.
-Ten aquí tienes, batido de coco y piña.
-Es mi favorito, ¿cómo sabias que me gusta?
-No lo sabía, pero como es mi batido favorito pensé que si no te gustaba podría bebérmelo yo.
-Casualidades, o destino podríamos llamarlo.
-Yo prefiero llamarlo destino, me resulta más bonito.Oye aún no se como te llamas,yo me llamo Liam, y tu creo que Amélie, ¿verdad?.
-Si, ¿pero como lo has sabido?, ¿me espías?.
-No-dice con una risa pegadiza-lo pone en tu bolso,  no pienses que soy de esos mirones de la playa que espían ha chicas bonitas..
-¿Soy yo, o estás intentando ligar conmigo?
-Puede que si, puede que no.Es agradable hablar con una chica con unos ojos azules tan bonitos.
-Gracias, pero hablando de ojos, tus ojos verdes no se quedan cortos.Tiene algo especial, me transmiten mucha paz, es como si tus ojos me atrajeran, no puedo evitar mirarlos.
-Puede que tus ojos y los míos estén conectados entre sí, que mediante una mirada pueden comunicarse, es algo impresionante.
-Tienes una sonrisa muy bonita, pero no pienses que por todo esto que te he dicho me gustas ni nada por el estilo idiota.
-Vaya, "idiota", vamos progresando.¿Que haces, por qué recoges?
-Tengo que irme ya, se me hace tarde, no es que viva muy lejos de aquí pero tampoco vivo a pie de playa.
-Puedo llevarte si quieres, tengo coche.No es un Ferrari pero bueno, arranca.
-Gracias, pero no creo que sea adecuado.
-¿Adecuado? la vida es demasiado corta para pensar si todo es adecuado o no, ¿no crees?.
-Puede que tengas razón.A veces soy demasiado desconfiada.Venga, dejo que me lleves si mañana me dejas invitarte a mi a un batido, ¿trato echo?.
-Vale, trato echo, recoge que nos vamos.
La situación era un poco incómoda, era raro, porque ninguno de los dos sabía que decir, sólo se oía en ruido de las ruedas rozando el asfalto de la carretera.
Me dedico a mirar tu perfección, rubio, alto, ojos verdes, pelo corto, de punta.Camiseta blanca ajustada, bermudas vaqueras y chanclas negras.Tatuaje en brao izquierdo, "El destino tiene el poder de cambiarlo todo".Decides romper el incómodo silencio.
-Estás muy callada.
-Me atrevo a decir que me intimadas.
-¿Yo?,¿por qué?
-No sé, es extraño, es como si me anularas el habla, como si me cortaras la respiración, como si tuvieras el control sobre mi piel.
-Es extraño, ¿no crees?.Una chica alta, piel morena, cabello castaño, ojos verdes, cuerpo espectacular, vestida con una camiseta azul turquesa, short ajustados y chanclas marrones aparece en mi vida de repente, sin ninguna explicación.Tenemos una conexión especial, puede que no sólo sea coincidencia, puede que sea destino.
-"El destino tiene el poder de cambiarlo todo", ahora lo entiendo todo.
Vuelve el silencio y a la vez un escalofrío recorre mi cuerpo.
-¿Tienes frío?.Tengo una chaqueta hay atrás, póntela si quieres.
-Gracias, antes de bajar del coche te la devuelvo.
-No hace falta, puedes dármela mañana en la playa.
-Vale, así me da tiempo a lavartela.
"Huele a él" pienso.Es un olor penetrante, que hace que mi cuerpo se estremezca, que mi piel se estremezca.
-Creo que ya hemos llegado,¿número 28, verdad?
-Si, justo allí.
-Yo vivo en el 39.Es curioso ¿no crees?.
-¿El qué?
-Que viviendo tan cerca nunca nos hayamos visto.Parece que la playa tenia que ser el lugar, el sitio.
-Puede ser, cosas de el destino-Sonrío.
-Tienes una sonrisa muy dulce, muy bonita.
-Gracias.
Nos miramos, ni siquiera me he dado cuenta de que ya hemos llegado y deque ya has parado el coche.
Sólo nos miramos, nada más.
-Puedes bajarte ya, ya hemos llegado.-Sonríe.
-Perdona, no me había dado cuenta, chao.
-Chao bella.
-¿Sabes italiano?.
-Mi padre es italiano, sé poco, lo principal.
-Interesante.Bueno, hasta mañana.
Me alejo del coche oliendo su chaqueta.Es un olor entra canela y aftersave barato.
-Mamá, ya estoy en casa.
-Mel cariño, has tardado mucho, ¿donde has estado?.
-Estaba en la playa, pero me he entretenido un poco hablando con un amigo.
-¿Amigo?Eso es nuevo.
-Si bueno, es que le he conocido hoy en la playa.
-¿ Así?, bueno, pues cuéntame cómo.
-Bueno, en realidad no ha sido muy bonito.Estaba tomando el sol y me dio un balonazo sin querer, empezamos ha hablar y da la casualidad de que vive en el número 39, así que me trajo a casa.
-Bueno, ¿y como es?¿como se llama?.
-Se llama Liam, es alto, rubio, ojos verdes, cuerpo atlético.Es..especial.
-¿Especial?, ¿esa chaqueta es suya?.
-Si, es distinto.Si, por cierto, hazme el favor de lavarla para mañana.Hemos quedado para tomar algo.
-¿Y cuanto piensas presentármelo?
-No sé mamá, depende.Puede que mañana.
-Bueno bueno, tu sabrás.Ahora vete a la cama, que es tarde y mañana tienes que hacerme un favorcito.
-¿Que favor?.
-Tienes que ir a buscar una cosa que dejé en la tintorería.
-Vale, hasta mañana mami.
-Chao mel.-"Chao bella" pienso.
No puedo dejar de pensar en Liam.
No entiendo por qué no paro de pensar en el, tiene el control sobre mi mente.
Es algo inexplicable lo que recorre mi cuerpo cuando oigo su voz.


-Mel, cariño despierta, es tarde, tienes que ir a la tintorería.
-Voy mamá, tardo dos minutos.
Nada mas levantarme solo pienso si hoy estaré mucho o poco tiempo con él.
-Mamá, me voy.
-Chao Mel, no tardes.
Cierro la puerta con suavidad, es pronto y no quiero despertar a medio vecindario.
Bajo las escaleras corriendo, pero de puntillas, son de madera, evito el crujido.
-Buenos días princesa.
-¿Liam?,¿que haces aquí?
-He pensado que podíamos dar una vuelta y desayunar algo.Llevo 20 minutos esperando y estoy muerto de hambre.
-¿Como sabias que tenía que levantarme pronto?.
-No lo sabía.Me he despertado y algo en mi me ha dicho que tenía que venir a buscarte.
-Yo tampoco he desayunado, así que date prisa en llegar al centro o me desayuno la tapicería de tu coche.
-Pues empieza por el asiento porque de aquí al centro comercial se tarda 10 minutos.
-Podré aguantar.
Vuelve el silencio.
-Voy a poner la radio, no aguanto más este silencio, ¿te molesta Mel?.
-¿Mel?
-Bueno, pensé que te gustaría que te llamara así.
-Si, Mel es perfecto, me gusta.
Sonríe.-Me alegro entonces.
Le devuelvo la sonrisa.
-Valla, no sabía que a ti también te gustara Nirvana.
-Si, es uno de mis grupos favoritos, ¿ el tuyo Mel?.
-También, me encanta.
-Vaya, ya hemos llegado, se a echo muy corto el viaje.
Me sonríe,-Siempre que estoy a tu lado el tiempo pasa rápido.
-Vamos idiota, que tengo hambre.
-¿Que quieres?.
-Un café y tortitas.
-Lo mismo que yo.
-¿Te das cuenta?, somos iguales, estamos conectados, tu sabes lo que me gusta, yo sé lo que te gusta, es inexplicable.
-Puede que estemos destinados a ello.
-Todo está en manos del destino.
-Puede que el destino nos esté juntando por alguna razón.
-Puede que el destino quiera juntarnos, sin ninguna razón.
-Desayuna rápido, así nos da tiempo a dar una vuelta.
-Liam, definitivamente eres un corta rollos.
-No, yo lo que intento es aprovechar el tiempo para gastarlo contigo.
-Es un poco absurdo, ¿no crees?.



viernes, 1 de junio de 2012

No me digas que será eterno, dime que esto es único.

Observo como cae la lluvia sentada en un portal, esperando a que vengas a buscarme.
Odio la lluvia, odio que me moje el pelo y sentirme completamente empapada.
Miro el reloj, he llegado demasiado pronto.
A lo lejos veo a un chico, vestido con una camiseta azul parecida a la que yo te regalé, pero no puedo saber con certeza si eres tú o no.Pitillos ajustados y gorra de los Lakers, tu equipo favorito.
Ese chico que al principio creí desconocer eres tu.
Te acercas y me besas -Tan puntual como siempre- y sonríes.
-Me gusta ser puntual, no quiero perder ni un minuto a tu lado.
Me abrazas y me vuelves a besar.
Me cuentas todo lo ocurrido en la semana, pero yo no te presto mucha atención, me dedico a mirar los dos hoyuelos que florecen de tu cara cuando sonríes y que tanto me gustan.
Me acuerdo de aquel día, cuando te vi por primera vez; "Qué sonrisa tan bonita" pensé, y poco a poco te fui conociendo.
Hasta que un sábado, al igual que hoy lluvioso, quedamos para vernos un rato.
Yo ya tenía muy claro que te quería, y que marcarías una etapa de mi vida.
Me acerco a un portal, ya que me pareció verte desde lejos.
Hay estabas tu, sentado en un portal esperando a que yo llegara muerto de frió.
Te ofrezco mi paraguas y te llevo a comer algo y a resguardarnos del frió.
Nos sentamos y hay empiezan las miradas, los abrazos y los "te quiero".
Nos despedimos con un abrazo y un pacto, "No me olvides nunca".
-¿En que piensas?-.
-En aquél día.
-¿Cuál?.
-Aquel 28 de abril.
-¿Sabes qué?Hoy es sábado 28, lluvia y mes de Septiembre, y te sigo amando como aquel día.
-Eres lo mejor que tengo, si te vas no podría seguir.
-No digas eso.
-¿Por que?
-Porque no pienso dejarte nunca, te lo prometí.
-No quiero que sea una promesa, quiero que lo sientas.
-Lo siento, es el sentimiento  más fuerte que he tenido en mi vida, te lo aseguro.
-Eres perfecto.
-Quiero decirte algo.
-Dime.
-No quiero que me digas que esto será eterno, ni tampoco que me digas que será real porque ya lo es.Dime que esto es único y que nunca lo vas a olvidar, que esta historia no se destruirá.
-Te prometo que aunque el sentimiento muera esta historia siempre será eterna, te lo prometo.
Miro el reloj, son las 22:00 y ya es de noche.
Tu y yo sentados en la hierba, esta húmedo pero me da igual, quiero que tu pecho sea mi almohada.
-¿Ves ese puntito brillante que hay en el cielo, el grande?.
-Si.
-Pues recuerde que hay esta nuestro planeta a tres metros sobre el cielo llamado infinito.
-Te amo, más que a nada, más que a nadie, más que nuestro infinito.
Vuelvo a mira el reloj, 22:30, y me tengo que ir a buscar el autobús.
De camino a la parada me abrazas, y me besas, todo el camino en silencio, porque cuando estoy contigo no existen palabras para describir o para decir algo, solo existen muestras, de cariño, de amor, de sentimiento.
Me besas sin control y me abrazas, esos abrazos que me hacen volar y sentirme protegida.
-Recuerda, que vivimos bajo un mismo cielo, y que nada nos puedes separar en nuestro planeta a tres metros sobre el cielo, te amo princesa.
Te beso, no tengo palabras para responderte, es demasiado fuerte lo que siento.
Me tengo que ir, alejarme de ti.
Siento como mi cuerpo desprende ese calor que me daban tus abrazos y vuelve a la temperatura ambiente.
Tus manos y las mías se separan, se alejan y me siento incompleta.
Hoy a sido un buen día, otro para nuestro eterno calendario.
Otro día más en el que he sido feliz.