Odio la lluvia, odio que me moje el pelo y sentirme completamente empapada.
Miro el reloj, he llegado demasiado pronto.
A lo lejos veo a un chico, vestido con una camiseta azul parecida a la que yo te regalé, pero no puedo saber con certeza si eres tú o no.Pitillos ajustados y gorra de los Lakers, tu equipo favorito.
Ese chico que al principio creí desconocer eres tu.
Te acercas y me besas -Tan puntual como siempre- y sonríes.
-Me gusta ser puntual, no quiero perder ni un minuto a tu lado.
Me abrazas y me vuelves a besar.
Me cuentas todo lo ocurrido en la semana, pero yo no te presto mucha atención, me dedico a mirar los dos hoyuelos que florecen de tu cara cuando sonríes y que tanto me gustan.
Me acuerdo de aquel día, cuando te vi por primera vez; "Qué sonrisa tan bonita" pensé, y poco a poco te fui conociendo.
Hasta que un sábado, al igual que hoy lluvioso, quedamos para vernos un rato.
Yo ya tenía muy claro que te quería, y que marcarías una etapa de mi vida.
Me acerco a un portal, ya que me pareció verte desde lejos.
Hay estabas tu, sentado en un portal esperando a que yo llegara muerto de frió.
Te ofrezco mi paraguas y te llevo a comer algo y a resguardarnos del frió.
Nos sentamos y hay empiezan las miradas, los abrazos y los "te quiero".
Nos despedimos con un abrazo y un pacto, "No me olvides nunca".
-¿En que piensas?-.
-En aquél día.
-¿Cuál?.
-Aquel 28 de abril.
-¿Sabes qué?Hoy es sábado 28, lluvia y mes de Septiembre, y te sigo amando como aquel día.
-Eres lo mejor que tengo, si te vas no podría seguir.
-No digas eso.
-¿Por que?
-Porque no pienso dejarte nunca, te lo prometí.
-No quiero que sea una promesa, quiero que lo sientas.
-Lo siento, es el sentimiento más fuerte que he tenido en mi vida, te lo aseguro.
-Eres perfecto.
-Quiero decirte algo.
-Dime.
-No quiero que me digas que esto será eterno, ni tampoco que me digas que será real porque ya lo es.Dime que esto es único y que nunca lo vas a olvidar, que esta historia no se destruirá.
-Te prometo que aunque el sentimiento muera esta historia siempre será eterna, te lo prometo.
Miro el reloj, son las 22:00 y ya es de noche.
Tu y yo sentados en la hierba, esta húmedo pero me da igual, quiero que tu pecho sea mi almohada.
-¿Ves ese puntito brillante que hay en el cielo, el grande?.
-Si.
-Pues recuerde que hay esta nuestro planeta a tres metros sobre el cielo llamado infinito.
-Te amo, más que a nada, más que a nadie, más que nuestro infinito.
Vuelvo a mira el reloj, 22:30, y me tengo que ir a buscar el autobús.
De camino a la parada me abrazas, y me besas, todo el camino en silencio, porque cuando estoy contigo no existen palabras para describir o para decir algo, solo existen muestras, de cariño, de amor, de sentimiento.
Me besas sin control y me abrazas, esos abrazos que me hacen volar y sentirme protegida.
-Recuerda, que vivimos bajo un mismo cielo, y que nada nos puedes separar en nuestro planeta a tres metros sobre el cielo, te amo princesa.
Te beso, no tengo palabras para responderte, es demasiado fuerte lo que siento.
Me tengo que ir, alejarme de ti.
Siento como mi cuerpo desprende ese calor que me daban tus abrazos y vuelve a la temperatura ambiente.
Tus manos y las mías se separan, se alejan y me siento incompleta.
Hoy a sido un buen día, otro para nuestro eterno calendario.
Otro día más en el que he sido feliz.
http://cadasonrisaesunregalo.blogspot.com.es/
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